CUATRO GENERACIONES MANTENIENDO VIVA LA RAYUELA CHILENA EN RANCAGUA
Más que un deporte, la rayuela representa una parte esencial del patrimonio cultural chileno. En las canchas del Club Clan 74, cada lanzamiento del tejo revive la historia de generaciones que han convertido la tradición, el esfuerzo y el sentido de comunidad en un legado que hoy se proyecta hacia el futuro, justo cuando el país comienza a prepararse para celebrar un nuevo aniversario patrio.
Por: Exequiel Aleu Monasterio
Cuando un tejo cruza el aire y busca con precisión la lienza, no sólo se mide la destreza de un jugador. También se renueva una tradición que ha acompañado a generaciones de chilenos. Detrás de cada lanzamiento existe memoria, identidad y un legado que ha logrado mantenerse vigente a través del tiempo, convirtiendo a la rayuela en una de las expresiones más representativas de la cultura criolla nacional.

Sus orígenes se remontan a antiguos juegos de lanzamiento practicados en Europa, particularmente en España, los que llegaron a Chile durante la época colonial y fueron adoptados por el mundo campesino. Con el paso de los siglos, la rayuela dejó de ser únicamente una entretención para transformarse en una disciplina deportiva profundamente ligada a las costumbres rurales y a las celebraciones populares del país.
Ese valor cultural fue reconocido oficialmente el 18 de septiembre de 2014, cuando la Ley N.º 20.777 la declaró Deporte Nacional de Chile, distinguiéndola como una manifestación deportiva y patrimonial que representa parte importante de la identidad chilena.

Hoy, lejos de desaparecer, la rayuela continúa plenamente vigente gracias al trabajo de cientos de clubes distribuidos desde Arica hasta Magallanes. En cada temporada se desarrollan campeonatos comunales, regionales y nacionales que mantienen viva una tradición que encuentra especial protagonismo en la antesala de las Fiestas Patrias.
En Rancagua, uno de esos referentes es el Club de Rayuela Clan 74, institución fundada el 26 de febrero de 1974, cuya historia se encuentra profundamente ligada a una familia que ya suma cuatro generaciones dedicadas a preservar este deporte.

Quien mejor conoce ese legado es Leonardo Alfredo Riquelme Valenzuela, presidente del Club de Rayuela Clan 74 y representante de la tercera generación de una familia que ha dedicado más de cinco décadas al desarrollo de esta histórica institución rancagüina. En conversación con RancaguaTV, repasó los orígenes del club, sus principales hitos deportivos y el desafío de proyectar la rayuela hacia las nuevas generaciones.
Con emoción, y acompañado de su hijo Matías Riquelme —quien representa la cuarta generación llamada a continuar este tradicional deporte criollo, declarado Deporte Nacional de Chile—, Leonardo recuerda que la historia del Club Clan 74 comenzó mucho antes de su fundación oficial.

"Mis abuelos comenzaron esta historia. Ellos tenían un terreno donde finalmente nació el Club Clan 74. Yo represento la tercera generación y ahora será mi hijo, junto a mi nuera, quienes continuarán este legado", relata el padre con evidente orgullo.
El nombre del club no fue casual. Surgió precisamente en 1974, cuando un grupo de entusiastas rayueleros encontró en aquel terreno el lugar ideal para levantar una institución que, con el paso del tiempo, terminaría convirtiéndose en uno de los referentes deportivos más importantes de la Región de O'Higgins.

Como toda institución con más de medio siglo de existencia, el Club Clan 74 también enfrentó momentos difíciles que pudieron haber marcado el fin de su historia.
Durante la década de 1990 un incendio destruyó completamente su antigua sede, construida íntegramente en madera nativa.
"Aquí se quemó todo. Perdimos completamente nuestra sede, pero gracias al apoyo del Gobierno Regional pudimos reconstruir esta infraestructura. Por eso nuestro símbolo es el Ave Fénix, porque literalmente renacimos de las cenizas", recuerda.

La reconstrucción del recinto fue acompañada por una de las etapas más exitosas del club. En 1991 comenzó un ciclo deportivo extraordinario que permitió al Clan 74 mantenerse como campeón comunal durante más de tres décadas consecutivas, una marca que muy pocas instituciones deportivas pueden exhibir.
"Fuimos campeones por más de treinta años. Recién el año pasado dejamos de ser los campeones comunales. Es una historia que muy pocos clubes pueden contar", comenta.
Actualmente la institución integra la Asociación de Rayuela Eduardo Cáceres Díaz, organismo que reúne a once clubes de Rancagua. Cada domingo se desarrollan los campeonatos comunales, cuyos ganadores avanzan posteriormente a las competencias regionales en busca de un cupo para el Campeonato Nacional.
Precisamente este año, Clan 74 consiguió nuevamente ese objetivo.

"Ya eliminamos a Rengo y ahora representaremos a Rancagua en el Campeonato Nacional que se disputará en Salamanca. Vendrán equipos desde Arica hasta Chillán", explica el dirigente.
Sin embargo, detrás de cada lanzamiento existe mucho más que fuerza.
"La rayuela requiere entrenamiento, experiencia y mucha técnica. Si uno no practica constantemente, no puede competir. Como cualquier deporte, exige disciplina", afirma Leonardo Riquelme.
El sistema de competencia también posee reglas precisas. Los encuentros se disputan por parejas y el puntaje se obtiene mediante rayas y quemadas, demostrando que la precisión, la concentración y la constancia son factores decisivos para alcanzar la victoria.

Pero la experiencia de visitar el Club Clan 74 no termina cuando finaliza un partido. El recinto también se ha consolidado como un espacio de encuentro familiar donde deporte, patrimonio y gastronomía chilena conviven en un mismo lugar.
Cada domingo recibe entre 150 y 200 personas que llegan no sólo para observar las competencias, sino también para disfrutar de un ambiente tradicional y de una cocina casera profundamente ligada a la identidad nacional.

Pernil con papas cocidas, porotos con riendas, arrollado de huaso, carnes, pescados y la tradicional cazuela forman parte del menú que acompaña las jornadas deportivas, convirtiendo cada domingo en una verdadera celebración de las costumbres chilenas.
Incluso establecimientos educacionales de la comuna han comenzado a visitar el recinto para acercar a niños y jóvenes a este deporte patrimonial.

"Hace poco recibimos a un curso completo. Les mostramos la cancha, les explicamos cómo se juega y luego volvieron con sus familias a almorzar. Eso demuestra que la rayuela sigue despertando interés cuando la gente tiene la oportunidad de conocerla", señala.
Con más de medio siglo de historia, una trayectoria deportiva ampliamente reconocida y una cuarta generación que comienza a tomar la posta, el Club de Rayuela Clan 74 no sólo mantiene viva una institución deportiva. También resguarda una parte importante del patrimonio cultural de Chile, demostrando que las tradiciones siguen vigentes cuando existen personas comprometidas con preservarlas.

A pocas semanas de una nueva celebración de Fiestas Patrias, el sonido del tejo golpeando la greda vuelve a recordar que la identidad chilena no sólo se conserva en los libros de historia. También permanece viva en lugares como el Club de Rayuela Clan 74, donde cada domingo la tradición, el deporte, la familia y la gastronomía continúan escribiendo una historia que se niega a desaparecer.
INFORMACIÓN DE INTERÉS
📍 Dirección: Recreo N.º 1101, Rancagua.
🏆 Club Deportivo: Club de Rayuela Clan 74.
🍽 Especialidad gastronómica: Pernil con papas cocidas, arrollado de huaso, porotos con riendas, cazuela, carnes y pescados.
🗓 Competencias: Todos los domingos.
📱 WhatsApp: +56 9 9290 8545.
📸 Instagram: @comid.adelivery
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