Hay emprendimientos que nacen de una necesidad, otros de una idea, pero hay unos pocos que brotan desde el corazón. Así es Floristería y Cafetería KyM, un rincón único en Rancagua que mezcla aroma a café recién hecho, flores frescas de madrugada y pastelería hecha con cariño y mantequilla —no margarina—. ¿El resultado? Un espacio que sorprende, acompaña y alegra.
Por: Exequiel Aleu Monasterio

Karen y María José son las socias detrás de esta iniciativa que fusiona lo mejor de sus pasiones: el arte floral, el café bien preparado y una pastelería que no tiene nada que envidiarle a ninguna vitrina gourmet. El concepto es simple, pero poderoso: en un solo lugar puedes encontrar un regalo hermoso, un café sabroso, una torta personalizada y la sonrisa cálida de quienes están detrás del mostrador.
“Queremos entregar alegría, esa es la idea”, dice Karen.
Desde la elección de una flor, el envoltorio con estilo, hasta ese café que no es solo para llevar, sino para detener el día y disfrutarlo con pastel o galleta en mano.
La combinación entre flores y café tiene un encanto especial. Karen lo explica bien: “A mí me encanta ir a un lugar a tomar un café, de ahí partió todo. Y cuando uno regala flores o le regalan flores, lo primero que recibe es una sonrisa o un abrazo. Eso es entregar amor y reconocimiento”. En KyM, todo está pensado para que el cliente no solo compre, sino que viva una experiencia.

Por su parte, María José, maestra pastelera autodidacta y apasionada, encontró en la cocina su vocación. Empezó con mini donas, siguió con cupcakes y hoy prepara desde tortas matrimoniales hasta las irresistibles galletas estilo Nueva York, esas que son grandes, blanditas, con rellenos generosos y toneladas de sabor. “Lo que hagas con ingredientes malos no te va a quedar bueno, por eso usamos lo mejor. Y cuando vuelven es por eso, por el sabor distinto, por los detalles”, cuenta.

Y si piensas que este lugar es solo para llevar flores, te equivocas. Aquí se puede:
-
Pedir un ramo desde $5.000 con un diseño personalizado.
-
Disfrutar un café de máquina con pasteles frescos.
-
Encargar tortas y postres con los ingredientes y rellenos que tú elijas.
-
Comprar regalos únicos, como parte de una experiencia completa.

Porque KyM no es un local más: es un lugar que te abraza.
“Nosotras trabajamos con personas, no con clientes. Nos importa lo que buscan y cómo lo viven”, dice María José.

En pleno centro de Rancagua, en Ibieta 163 local 2, KyM abre sus puertas desde temprano. Y lo mejor es que esto recién comienza: las socias ya sueñan con un local más grande, una cocina dedicada para María José, vitrinas llenas de pasteles y más espacio para los que llegan solo “a mirar” y se quedan encantados.

Y si creías que esto no podía mejorar, muy pronto tendrán su propia página web, donde podrás hacer todos tus pedidos en línea: flores, pasteles, galletas y ese café que no puede faltar. Un solo clic y KyM llegará a ti, con toda su calidez, belleza y sabor.
Visítalas: Ibieta 163 local 2, Rancagua
Lunes a viernes: 7:30 a 19:30 hrs / Sábados: 9:00 a 14:00 hrs
-
0
-
2
-
0
-
0
-
0
-
0


