Un espacio de puertas abiertas, atención multidisciplinaria y cuidado digno, pensado para que los adultos mayores vivan con bienestar, respeto y acompañamiento real en la Región de O’Higgins.
Por: Exequiel Aleu Monasterio
En un contexto donde el cuidado del adulto mayor sigue siendo una preocupación profunda para muchas familias de la Región de O’Higgins, en Rancagua abrió recientemente sus puertas Casa de Reposo Los Tres Milagros, un espacio que propone algo distinto: atención digna, transparente y verdaderamente humana, respaldada por un equipo profesional multidisciplinario y una infraestructura pensada desde cero para el bienestar de sus residentes.

La casa es dirigida técnicamente por Valentina Margarita Morales Valenzuela, enfermera de profesión, quien lidera un modelo de atención centrado en la persona, entendiendo que cada adulto mayor tiene una historia, una rutina y necesidades únicas.

“Nuestro objetivo es que una dependencia moderada no avance a una severa, e incluso, cuando es posible, retroceda a una dependencia leve. No se trata solo de cuidar, sino de trabajar activamente por su bienestar físico, cognitivo y emocional”, explica Valentina.

Transparencia total: puertas abiertas, confianza real
Uno de los sellos más potentes de Los Tres Milagros es su política de puertas abiertas. Los familiares pueden ingresar a cualquier hora del día o de la noche, sin previo aviso.
“Sabemos que dejar a un ser querido en una casa de reposo no es fácil. Existe desconfianza, prejuicio, miedo. Por eso decidimos ser completamente transparentes: aquí el residente siempre está bien atendido, no solo cuando alguien avisa que viene”, señala la directora técnica.
Este enfoque busca romper con las malas prácticas que han dañado la imagen de muchos hogares, demostrando con hechos —y no discursos— que el cuidado es permanente.

Atención integral, todos los días
Casa de Reposo Los Tres Milagros trabaja con un equipo multidisciplinario completo, que incluye enfermería, médico, kinesiólogo, terapeuta ocupacional, nutricionista, paramédicos y cuidadores capacitados. A esto se suman servicios como peluquería y podología, fundamentales especialmente para personas con movilidad reducida.
Cada residente recibe una evaluación integral al ingresar, y desde ahí se diseña un plan de trabajo personalizado, que no se limita a los días de visita de los profesionales: las cuidadoras continúan las terapias durante toda la semana, guiadas por protocolos claros.
La alimentación también es tratada con especial cuidado, adaptándose a las condiciones de cada persona, con rutinas establecidas, seis comidas diarias e hidratación constante, considerando que muchos adultos mayores no perciben la sensación de sed.

Infraestructura pensada para la dignidad
Casa de Reposo Los Tres Milagros fue completamente remodelada desde sus cimientos, no como un ajuste superficial, sino como una transformación integral orientada al bienestar y la seguridad de los adultos mayores. Cada espacio fue diseñado bajo los estándares del Decreto 20, normativa vigente post pandemia que exige mayores condiciones sanitarias, espaciales y de accesibilidad, elevando significativamente la calidad del cuidado.

El inmueble cuenta con puertas de mayor amplitud, pasillos cómodos para el tránsito de sillas de ruedas, camas correctamente separadas, y una clara diferenciación de áreas entre el personal y los residentes, lo que permite un funcionamiento ordenado, higiénico y respetuoso. A esto se suman salas de estar acogedoras, un comedor amplio y luminoso, espacios destinados a la recreación diaria y una pequeña biblioteca, pensada para fomentar la lectura, la distracción y la estimulación cognitiva.

La casa tiene una capacidad máxima de 13 residentes, decisión que no es casual: responde a la convicción de entregar una atención personalizada, cercana y constante, evitando el hacinamiento y el trato impersonal que aún se observa en otros recintos. Este enfoque permite que cada residente sea conocido, acompañado y atendido de manera integral, resguardando no solo su salud, sino también su dignidad y calidad de vida.
Un proyecto familiar con sentido
Detrás del proyecto hay una fuerte convicción personal y familiar. La inversión —que superó los 70 millones de pesos solo en remodelación— refleja una apuesta de largo plazo por hacer las cosas bien. El nombre “Los Tres Milagros” tiene un significado profundo, ligado a la historia familiar de Valentina, y varias integrantes de su familia trabajan directamente en el cuidado diario, reforzando la confianza y el compromiso.

Valores claros, respaldo real
Los valores varían según el nivel de dependencia del residente, desde aproximadamente $1.200.000 en casos de dependencia moderada, hasta $1.500.000 en situaciones de dependencia severa, lo que incluye atención permanente, cambios posturales, alimentación especializada y seguimiento clínico constante.
Más que un gasto, la propuesta se plantea como una inversión en calidad de vida, respaldada por profesionales y un modelo serio, transparente y humano.

Invitación abierta a conocer
La invitación es clara: conocer el lugar, el equipo y el plan de trabajo. Ver con los propios ojos cómo se cuida, cómo se vive y cómo se acompaña a los adultos mayores.
📍 Casa de Reposo Los Tres Milagros – Hermano Claudio N° 364, Rancagua
📞 WhatsApp: +56 9 7574 4579
🌐 Web: www.eliamlostresmilagros.com
📱 Instagram / Facebook: ELIAM Los Tres Milagros
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